domingo, 3 de mayo de 2009
Fan enamorada
A raíz del último concierto de Oasis en Lima el pasado 30 de abril, me puse a recordar mi propia experiencia como fan de algún grupo de música o cantante de pacotilla de por ahí…En realidad, disfruto muy poco de la música de Oasis pero al ver tantas fotos colgadas en Facebook y los varios videos colgados en la misma red social, me dí cuenta de que en realidad todas esas personas no estaban nada locas. Tan solo tuvieron la oportunidad de presenciar en vivo a una de sus bandas favoritas y corear esos éxitos que tantas noches los hicieron sentir, soñar y recordar momentos importantes…En mi caso, mi experiencia de fan no me hacía pensar pero sí soñar con el día en que conocería a Servando, uno de los hermanitos Primera que desataron tremenda euforia colectiva allá por el año 1996 aproximadamente…
No logro identificar en qué momento los hermanos Primera se volvieron mi pasatiempo favorito durante y después del colegio. No recuerdo en qué momento empecé a sintonizar el canal Uranio 15 en televisión nacional todos los días a las 6 de la tarde para ver una y otra vez, el mismo especial sobre las canciones más pedidas de Salserín y de Servando y Florentino. De pronto, tan sólo recuerdo que me convertí en una seguidora más que poco a poco, se volvería algo trastornada por estos cantantes ahora de poca monta…
Mi rutina diaria en esos tiempos era levantarme, ir al colegio e intercambiar las figuritas del álbum de stickers de Editorial Navarrete del dúo Primera. Evidentemente, para mí la figurita más solicitada era aquella donde Servando se mostraba de perfil, sin polo, recién salido de la ducha y con una toalla alrededor del cuello… ¡vaya tesoro en esos tiempos! Luego, al llegar a mi casa después de la jornada escolar, terminaba de almorzar y avanzar mis tareas para dedicarme a ver y escuchar el especial de las seis de la tarde. Llegado el día viernes, mi entonces amiga Diana iba a mi casa para escribir a mano cientos de cartas dedicadas a los hermanos, con el fin último de depositarlas en las ánforas del canal 15 en San Isidro y ganar el concurso. Un concursete que prometía a miles de adolescentes y a la hinchada peruana, el compartir un almuerzo y unos minutos gloriosos al lado de los ídolos venezolanos del momento. Calculo que escribí más de 500 cartas y en cada travesía al canal, me encontraba con vendedores ambulantes que hacían su negocio vendiendo posters o fotos dizque inéditas a chiquillas tontas y fanáticas como yo. La verdad es que completé una colección bastante extensa de fotografías y recortes de revistas que después terminaron directo en la basura cuando me di cuenta de la pérdida de tiempo que significaba ser fan de un par de monses que no llegarían muy lejos…
Otra de mis actividades como fan era asistir todos los sábados a las reuniones del club de fans (porque también pertenecía a un club junto con mi amiga Diana), que se realizaban en una casa de la Avenida Arequipa, donde nos juntábamos con otras cientos de chicas a ver videos musicales y extractos de la película protagonizada por Servando y su hermano que estaba pronta a estrenarse en cines. Todo ello, en una tele de apenas 14 pulgadas que resultaba ser un insulto para la cantidad de chicas que se congregaban en ese patio al aire libre. También recuerdo que participábamos en sorteos internos donde podías ganar fotos, polos, videos, entre otras chucherías. Mi carné del club era en esa época, mi documento de identidad.
Pasada esa rutina diaria y semanal, mi pensamiento estaba siempre con ellos. Hasta soñaba por las noches con Servando, alucinaba mi matrimonio con él y, obviamente, lloré más de una vez por el susodicho. Para cuando planearon su primer concierto en la Plaza de Acho de Lima, mi mamá no me dejó asistir al concierto y tampoco al que dieron en la Feria del Hogar donde murieron cinco chicas asfixiadas por un fanatismo torpe y sin sentido. Esa fue la debacle del dúo. Ese fue su fin. La muerte de estas chicas fue tan sonada que los especiales del canal 15 se fueron extinguiendo en señal de solidaridad. Los hermanos Primera fueron tachados de miserables por no dar la cara ante el suceso y por no cubrir siquiera una indemnización por lo sucedido en señal de aprecio a las fans peruanas (aunque quizás la Feria del Hogar debió haber asumido el costo, igual Servando y Florentino quedaron en falta por su completa desidia ante lo acontecido). En todo caso, mi etapa de fan no ha vuelto a repetirse. Nunca he vuelto a seguir con tanta afición a un grupo de música similar ni a un cantante. Lo más bonito de ser fan es que disfrutas la música y la incorporas a tu vida de tal manera que no dejas de pensar en ella y asociarla a diferentes experiencias. Acaso una de mis canciones favoritas de Servando y Florentino es ‘Yo sin ti’. Copio un extracto de la letra que aún hasta el día de hoy, al escucharla me sigue pareciendo linda:
“Te amaré cuando caigas
Cuando el cielo se te venga encima dando vueltas
Te miraré mientras duermas
Y si acaso se te escapa un sueño lo rescataré por ti
Y tengo miedo, si se apaga el sol
Que no haya mas color, y que digas no
Yo sin ti no vivo más y tiemblo de pensar
Que tu me dejarás
Yo sin ti mi mundo es distinto al de ayer
Sin ti (…)”
Definitivamente, en este tipo de canciones la música (si es que se le puede llamar música dirán algunos), es tan importante o de repente aún mas que la letra. Y si hay chicas que se identifican con mi etapa de fan, estoy segura de que también recordarán canciones que hasta siempre disfrutarán.
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Y el bebe salsero??
ResponderEliminarel bebe salsero era muy chibolo para mi...jaja...aunque su encanto habra tenido entre las menores fans!
ResponderEliminarjajajaja que graciosa!!! si me acuerdo de esa epoca!! Como ha pasado el tiempo!!!!! - Ani
ResponderEliminarMe gusto este post! Y yo tampoco entiendo como les gustó tanto ese par...
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